Blog del grupo de recreacion Legio V alaudae, parte de la Asociacion Historico-Cultural Minerva-Mere
sábado, 16 de abril de 2011
Visita a la campa
jueves, 14 de abril de 2011
La guerra
Se piensa que las guerras se llevaron a cabo principalmente en la zona de la meseta leonesa y burgalesa, quedando la zona de Galicia pacificada sin muchas dificultades.
En el año 27 a.c. Augusto llega a Tarraco, donde celebra su octavo consulado, manda abrir las puertas del templo de Jano (este hecho marcaba el comienzo de una guerra en el mundo romano) y decide dividir Hispania en tres provincias: Ulterior, Citerior y Lusitania. La zona de guerra quedó en las dos últimas provincias (bajo control del Princeps Cesar Augusto), mientras que la Ulterior dependía del Senado.
En el año 26 a.c. Augusto monta su campamento en Segisamo (Sasamón, Burgos), donde acampa con la Legio III Macedonica.
En estas campañas se emplean dos ejércitos. Uno al oeste (zona de Zamora y León), bajo el mando de Publio Carisio. El otro era comandado por el propio Augusto por el este (zona de Burgos, León y Cantabria). Se conoce la participación de las Legiones II Augusta, III Augusta, III Macedonica, V Alaudae, VI Victrix, IX Hispana y X Gemina.
Estas legiones estaban apoyadas por tropas auxiliares, es de suponer que de un tamaño equivalente, dada la practica romana. El total de hombres se podría cifrar en unos 70.000.
Augusto dividió sus tropas en tres columnas que atacaron a los cantabros. La central avanzó siguiendo lo que hoy en día es la línea férrea Madrid- Santander. Los cantabros fueron derrotados cerca de Vellica (cercanías de Aguilar de Campoo) y huyeron a la Cordillera Cantábrica, refugiándose en el Mons Vindius (probablemente se encuentra en los Picos de Europa o en la zona de peña Prieta y Sierra de Hijar), donde fueron derrotados.
Augusto se introduce en Cantabria por Reinosa y toma la ciudad de Aracillium (Aradillos), después de un cerco. Aquí fue ayudado por desembarcos en la retaguardia cantabra, en la ría de Suances y Santander. Es probable que alguna columna romana penetrara en la zona oriental de Asturias, apoyada por desembarcos en la zona de Nueva, en Llanes. Después de estos hechos Augusto se va a Tarragona, con su salud quebrantada, dejando el Ejército en manos de Antistio.
En el 25 a.c. Carisio tiene tres campamentos de invierno romanos en las riberas del Astura (Esla). Los astures planean atacarlos por sorpresa, pero son traicionados por los brigaecini (de Benavente), que delatan sus planes a Carisio. Los astures son derrotados en campo abierto y se refugian en la ciudad de Lancia (Villasabariego, a 10 km. de León). Después de un terrible asedio, Lancia capitula y la ciudad es arrasada por los legionarios.
Aparece en escena el último episodio singular de estas guerras, El Mons Medullius.
Aquí se produce otro cerco, donde las legiones rodean el monte con un foso de 15 millas romanas, terminando con el suicidio en masa de los astures sitiados. La ubicación de este monte varia entre la zona de las Medulas (Bierzo) y Peña Sagra (este de León). En ese tiempo es posible que se produjera el avance hacia lo que hoy en día es la Asturias central. Por lo menos una columna romana progresa por el puerto de la Mesa y otra por Pajares (vía de la Carisa). No existen testimonios históricos de fuerte lucha en estos avances, ya que el grueso de los astures habría sido derrotado en las batallas anteriores, aunque seguramente los legionarios se encontrarían con emboscadas y pequeñas batallas en su progresión.
Después de estos combates Carisio licencia a parte de los soldados de la V Alaudae y la X, con los que funda en el 25 a.c. la ciudad de Emerita Augusta (Mérida). Ese mismo año Augusto regresa a Roma, ordena cerrar las puertas del templo de Jano y se niega a celebrar el triunfo correspondiente que el Senado le propuso, en una hábil maniobra política que intenta demostrar su humildad como servidor de Roma.
Pero en el 24 a.c los astures se sublevan y el gobernador de la Citerior, Lamia, los reprime duramente, devastando campos, castros y cortando las manos de los prisioneros.
En el 22 a.c. se reproduce el levantamiento pero Furrio y Carisio restablecen el orden.
Parece ser que después se produce una revuelta en Cantabria, donde los cantabros atacan los campamentos romanos con éxito, siendo enviado a Hispania el mejor general de Augusto, Agripa, quien acaba violentamente con la revuelta en el 19 a.c., arrasando las tierras y ajusticiando a los alzados.
En el 16 a.c. existen noticias de pequeños incidentes en la zona de las costas asturianas y gallegas, seguramente cuando los romanos estaban acabando de ocupar y pacificar el país.
Roma mantuvo tres legiones vigilando el norte de Hispania. Eran la VI Victrix en Braga, la X Gemina en Rosinos de Vidriales (Zamora) y la V Macedonica en Herrera de Pisuerga (Palencia). En el 68 d.c. son reemplazadas por la VII Gemina, acuartelada en León, con cohortes y vexillationes en Galicia, Asturias y Cantabria. Esta legión se dedicó a proteger la producción y el transporte del oro hispano, la principal fuente de este metal para la economía romana.
Finalmente Asturia y Gallaecia pasaron a formar parte de la provincia Tarraconense, cuando Hispania fue reagrupada en tres provincias (Tarraconensis, Lusitania y Baetica).
Las tribus del norte
Las tribus de los astures y los cantabros aparecen retratadas, por los historiadores romanos (Tito Livio, Floro, Orosio, Estrabon, Suetonio y Tácito), como unos pueblos salvajes, rudos y belicosos. Sin embargo estos pueblos no eran diferentes de sus vecinos del sur. Se encontraban en una fase de progreso de su cultura, comenzaban a utilizar monedas, molinos giratorios y las defensas de sus castros se habían mejorado. Las tácticas guerreras de estas gentes se basaban en la lucha de guerrillas, mediante emboscadas y la utilización de armas arrojadizas. Sus armas eran la jabalina, el hacha de doble filo, el puñal y la falcata ibérica (una espada de un solo filo). Solían llevar un escudo pequeño de cuero y madera (caetra). Se protegían con corazas de cuero, lino o pieles de animales sin curtir y endurecidas. Sus tácticas y armas eran claramente inferiores a las romanas.
Su forma de vida se basaba en la agricultura y ganadería, agrupados en pequeños castros en las alturas dominantes. Solían realizar incursiones y pequeñas guerras contra otras tribus. A veces se aliaban temporalmente con sus vecinos cuando sobrevenía un peligro general, como el caso de la lucha contra Roma, aunque no podemos esperar que tuvieran un mando táctico único.
Las guerras cantabras y la conquista del norte de hispania. 29 a.c al 19 a. c.
ANTECEDENTES:
Hasta el periodo de Augusto los pueblos del norte peninsular habían mantenido escaso contacto con los romanos. A finales del siglo II a.c. Roma sometió a los celtiberos y los vaceos en el valle del Duero. Para Roma las tribus del norte eran un incordio que molestaba a las tribus de las nuevas tierras pacificadas, con las habituales incursiones de pillaje y saqueo tan comunes entre los indígenas peninsulares. Por otro lado se sospechaba la existencia de oro y minerales en el norte peninsular, muy necesarios para la economía depauperada de Roma, que acababa de salir de una guerra civil.
Las tribus al norte del Duero eran llamadas astures por los romanos, ya que el río principal de la región era el Astura (Esla).
Las causas principales del inicio de las guerras Cantabras fueron políticas. Augusto buscaba establecerse como un gobernante que trajera la paz a Roma, cerrando sus fronteras defensivas naturales (el norte peninsular era el ultimo paso en Hispania), demostrando a sus ciudadanos que también sabia vencer a los enemigos de Roma y no sólo en la guerra civil que acababa de concluir y finalmente la guerra era una herramienta de propaganda personal sobre su idoneidad como gobernante.
Augusto dirigió la campaña en persona entre los años 27 al 26 a.c. Los historiadores actuales opinan que la literatura de la época ensalzó y magnificó en demasía este conflicto, con el fin de favorecer a su gobernante supremo, pero no se debe menospreciar la capacidad de resistencia de los pueblos del norte, que de todas maneras, no era diferente de la del resto de tribus de Hispania.
Cronologia
- 21 de abril 754 a.c. Fecha tradicional de la fundación de Roma
- 60 A.C. Cesar forma el primer triunvirato (Pompeyo, Craso y Cesar).
- 58 AL 51 a.c. Cesar conquista las Galias, cruza el Rin, Germania y explora Britania.
- 56 a.c. Se renueva el triunvirato.
- 53 a.c. Muerte de Craso en Carras.
- 52 a.c. Pompeyo nombrado Cónsul único.
- 51 a.c. César conquista Alesia y rinde a Vercingetorix (rey de los galos).
- 49 a.c. Cesar cruza el Rubicon. Estalla la Guerra Civil. Cesar llega a Roma. Huida de Pompeyo y Caton. Batalla de Ilerda (Lérida) contra los Pompeyanos.
- 48 a.c. Derrota de Cesar en Dirraquio. Batalla de Farsalia. Cesar derrota a Pompeyo. Muerte de Pompeyo.
- 47 a.c. Batalla de Zela. Veni, vidi, vinci. Campaña de África.
- 46 a.c. 6 de Abril, Batalla de Tapso. La V Alaudae (con otras 4 legiones) gana su emblema del elefante., contra las legiones de Escipion. 25 de julio. Cesar llega a Roma. (12 días de juegos). Durante ellos César celebra sus triunfos y Vercingetorix es estrangulado en un acto ritual.
- 45 a.c. Batalla de Munda, fin de la guerra civil.
- 44 a.c. 15 de marzo, César es asesinado por los libertadores, encabezados por Bruto y Casio. Mayo. Octaviano llega a Roma y reclama su herencia.
CÉSAR AUGUSTO:
- 43 a.c. Enero. Antonio es derrotado por Bruto en Dirraquio. Abril, batalla en Forum Gallorum. Antonio derrotado por Hircio, aliado del cónsul Pansa y de Octaviano. Batalla de Mutina. Derrota de Octaviano e Hircio por Antonio Septiembre. Octaviano marcha sobre Roma y es nombrado Cónsul. Noviembre. Segundo triunvirato. (Octaviano, Antonio y Lepido) Entre los tres suman 43 legiones.
- 42 a.c. 3 octubre. Primera batalla de Filipos. Antonio derrota a Casio. Octaviano es derrotado por Bruto. 23 octubre. Segunda batalla de Filipos. Antonio y Octaviano derrotan a Bruto, que se suicida.
- 40 a.c. Antonio se enemista con Octaviano y se alía con Pompeyo (hijo de Pompeyo el Grande).
- 39 a.c. Acuerdo de Antonio, Octaviano y Pompeyo.
- 36 a.c. Derrota de la flota de Pompeyo por Agripa (almirante de Octavio y Antonio).
- 32 a.c. Estalla la guerra entre Marco Antonio y Octavio. Marco Antonio desprecia a su esposa Octavia, hermana de Octavio, a favor de Cleopatra.
- 31 a.c. 2 de septiembre. Batalla de Accio. Antonio y Cleopatra escapan del bloqueo naval de Agripa, pero sus legiones son derrotadas y se pasan a Octavio.
- 30 a.c. Se suicidan Marco Antonio y Cleopatra. Fin de la guerra y fin de la Republica después de 450 años.
- 29 a.c. Octaviano regresa a Roma, renuncia a sus poderes, disuelve el triunvirato, restaura la fachada exterior de la Republica y crea el Principado. Su nuevo nombre será Cayo Julio César Octaviano.
- 29 a.c. al 19 a.c. guerras astur- cantabras.
- 27 a.c. Octavio es declarado Príncipe del Senado y recibe el titulo de AUGUSTO, que le confiere un poder superior a todas las demás magistraturas del Senado. Pasara a la Historia como César Augusto.
- 25 al 15 a.c. Derrota de las poblaciones alpinas.
- 19 a.c. Se completa la conquista del norte de Hispania.
- 17 a.c. Celebración de los juegos seculares para conmemorar el final de la guerra y la instauración de la Paz.
- 2 al 4 a.c. mueren Gayo y Lucio César, nietos y herederos de Augusto.
- 9 d.c. Derrota de tres legiones romanas en los bosques de Teotoburgo (Germania). 15.000 soldados son aniquilados. Augusto clama, “Varro, devuélveme mis legiones”.
- 14 d.c. Muerte de Augusto, le sucede Tiberio, hijo del primer marido de su esposa Livia.
- 23 d.c. Se funda el cuartel de la guardia pretoriana en Roma.
- 476 d.c. Odoacro destrona al último emperador de occidente (Honorio).
Tácticas en la batalla
Las legiones en la época de Augusto usaban líneas múltiples de batalla con reservas.
El ejemplo típico es la formación Triple Aciex con 4 cohortes en el frente, 3 detrás y otras 3 en la extrema retaguardia, formando un damero.
La primera línea de cohortes combatía, reforzada por la segunda, con la tercera realizando acciones de flanqueo o logísticas.
También se conocen despliegues en una, dos y hasta cuatro líneas, siendo estas formaciones adaptables. A veces las cohortes u otras subunidades, combatían separadas de sus legiones y eran llamadas vexillatio (destacamentos).
Cuando las centurias luchaban en orden abierto disponían sus filas al tresbolillo con un frente de 10 hombres (los contubernium de la centuria), aunque se podría duplicar o reducir este frente. Esta formación estaba destinada a romper la carga enemiga actuando como un rompeolas que dispersa al contrincante en múltiples direcciones.
Un legionario disponía de unos 2 metros cuadrados de espacio a su alrededor para la lucha. El frente de una centuria podía ser de unos 20 metros y el de una legión podía llegar hasta los 800 metros en una formación lineal.
En orden cerrado de combate se unían más las filas e hileras, dejando el espacio mínimo entre los legionarios. Este procedimiento se usaba para cargar sobre el enemigo. Las legiones eran flanqueadas en combate por sus cohortes auxiliares de forma habitual.
Los soldados romanos preferían luchar en terrenos amplios, llanos y secos para disponer de espacio de maniobra. Sus líneas de batalla no eran continuas, dejaban espacio entre centurias y cohortes para dar flexibilidad y no producir apelotonamientos que eran contraproducentes con la táctica manipular romana. La caballería y las tropas auxiliares solían cerrar estos huecos puntualmente.
La lucha a nivel del combatiente se centraba en el combate cuerpo a cuerpo con el enemigo, siempre apoyado por sus compañeros de armas en un ambiente controlado pero de naturaleza sangrienta. Los combates no solían ser muy largos y las filas de las centurias iban rotando según avanzaba el combate.
Las centurias avanzaban comandadas por sus centuriones colocados en la primera fila, ladeados en el costado derecho. El signifer avanzaba en la primera fila, centrado en el despliegue dirigiendo la formación. El optio y el tessarius iban detrás golpeando a los posibles remolones. La formación compacta marchaba marcando el paso con el fin de conjuntarse y darse confianza mutua. El golpeteo de los pilum contra los escudos y los gritos de desafío pretendían asustar al enemigo, habitualmente acostumbrado a la lucha individual.
La centuria avanza en formación hasta unos 25 metros del enemigo, a una orden del centurión, la primera fila lanza sus pilum para detener o desorganizar al enemigo.
Se ordena empuñar los gladius. Se progresa en formación, a doble velocidad y se llega al contacto. Los legionarios aprovechan el desastre provocado por las jabalinas para golpear con sus escudos y lanzar estocadas por el lado derecho, antes de ponerse de nuevo en guardia detrás de sus escudos.
El combate del soldado romano se basa en protegerse del ataque del enemigo detrás de su scutum, empujarle o golpearle con su borde o con el umbo para a continuación lanzar una estocada o apuñalamiento, exponiendo una pequeña parte de su brazo derecho, para acabar hundiendo su gladius en el cuerpo de su contrincante. Cuando la primera fila desfallece, el centurión toca su silbato, la segunda fila lanza sus pilum (en el caso de no haberlo hecho antes) para hacer retroceder a la primera fila enemiga, mientras entre las hileras corre la primera fila que es sustituida por la segunda. Este carrusel continúa hasta el desenlace final de la batalla. Estos choques de pequeñas unidades hacían retroceder y avanzar las líneas en enfrentamientos cortos, seguidos por periodos de calma, hasta que uno de los dos bandos era victima del agotamiento, la aniquilación o el pánico.
Equipo y ropajes
- El cingulum estaba decorado con placas de bronce de diferente ornamento según el poder económico del soldado. Cada uno era diferente o distintivo de su portador. Al final de la republica se empezaron a colgar unas tiras de cuero en la parte frontal como protección de las ingles. El cingulum era la marca de identidad del soldado romano, si era licenciado con deshonor se le retiraba.
- Las caligae eran las sandalias de cuero militares. Su suela llevaba unas 50 tachuelas metálicas. Josefo escribe que el sonido de las tachuelas en el suelo y el tintineante sonido de los adornos del cingulum, anunciaban la llegada de un legionario.
- La túnica solía ser de lino o lana. El color de esta prenda es fuente de discusión entre los historiadores. Se cree que los centuriones las usaban de lino blanco en los desfiles y que como prenda diaria la llevaban de lana roja. La tropa la usaría de color crudo.

- El casco romano se desarrolló a lo largo de los años. Empezando por los cascos tipo etrusco en los primeros tiempos de Roma, pasando por los montefertinos de bronce o hierro, que fueron los cascos tradicionales desde el siglo IV a.c. Les siguió el coolus, con grandes protecciones en las carrileras, nuca y cuello. Al final del siglo I a.c. los romanos copian el casco galo, dando lugar a los cascos galicos imperiales y agen.
El tipo A se corresponde a la época de este estudio, pero seguramente compartió batallas con los montefertino y coolus en la época de las guerras astures.
Los cascos pesaban entre 2 y 2,5 kg., con 2 mm. de grosor y estaban acolchados en su interior. Los centuriones llevaban una cresta transversal para ser visibles por sus soldados desde la formación. Los optios la llevaban de forma longitudinal, ya que su puesto estaba a un lado de la formación.
- El pilum era la jabalina ordinaria del miles romano. Fue básicamente el mismo durante seis siglos. Estaba formado por un asta de madera 1,50m. con una punta piramidal o de flecha de entre 40 y 90 cm. Pesaba unos 2 kg. Una versión pesada (con menor alcance pero mayor penetración) tenía una bola maciza de plomo a media altura. El pilum estaba diseñado para partirse o doblarse al impactar contra el escudo del enemigo por su propio peso. Con esto se conseguía que la lanza no pudiera reutilizarse por el enemigo e impedirle a éste el uso de su escudo, dejándole inerme.
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El gladius significa espada. Era su arma más famosa.
Tenía su origen en la espada de las tribus iberas de Hispania que habían modificado la espada larga celta.
Se modifico como gladius hispaniensis con una hoja de unos 69 cm.de longitud por 4,5 cm. de anchura. Pesaba sobre 1,5 kg. El hispaniensis se uso hasta el año 20 a.c. pero convivió y fue sustituido por el gladius tipo Mainz /Fulham, con una longitud de 56 cm. y una anchura de hasta 8 cm. En esta época la espada se llevaba colgada del cinturón o suspendida de una correa en el lado derecho, en el caso de los legionarios y del lado izquierdo en el caso de los Aquilifer, Signifer, Optios, Centuriones y los Oficiales.
- El Pugio era un puñal o daga de origen hispano. Parecía una espada en miniatura de entre 20 y 35 cm., era transportada en una vaina metálica adornada.
- El Scutum o escudo era de forma oval y curvado hacia el interior. Variaba entre los 100 y los 130 cm. de longitud y tenia una anchura de unos 65 cm. Su peso era de unos 10 kg. Estaba fabricado con láminas de madera encoladas y forrado con cinco capas exteriores de tela o fieltro. Su borde era cubierto con cuero o latón y servia para golpear. El centro, llamado Umbo, era de metal en esta época y protegía la mano izquierda del legionario que lo sujetaba por el interior. Las tropas auxiliares llevaban unos escudos más pequeños y anticuados que los legionarios, pero de un peso similar.
Los escudos estaban pintados con colores y adornos vivos.
- La Lorica Hamata era una cota de malla con refuerzos de anillas en los hombros.
Era la protección de los soldados romanos en este periodo y la más utilizada en la Historia romana. A pesar de la creencia popular, la Lorica Segmentata (de placas metálicas) fue introducida sobre el año 9 d.c., por lo que en las guerras astures nunca fue utilizada. La cota de malla estaba formada por unas 30.000 anillas de hierro, con un peso de hasta 15 kg. Se calcula que una lorica legionaria llevaba unas 230 horas de trabajo para su realización. Sobre el siglo I los mandos superiores se la solían poner encima de una prenda de lino prensado o cuero curtido acolchada, con unas tiras de cuero o lino (pteryges) para proteger los brazos y las pantorrillas. Los legionarios la llevaban encima de un chaleco de cuero más simple.
- Las Grebas eran utilizadas por los centuriones de forma habitual (en la pierna izquierda), como una reminiscencia del origen hoplita de las legiones romanas. A finales del siglo I d.c. fueron usadas también por los mandos inferiores, pero se cree que de manera puntual.
- La artillería legionaria era de diseño griego o macedonio, era usada en los asedios o en el campo de batalla y funcionaba por un sistema de torsión. Existían tres tipos.
La balista era una gran ballesta de unos 2 metros de altura que lanzaba piedras del tamaño de una manzana hasta unos 180 metros. Otras más grandes, para asedios, podían lanzar piedras de 25 kg. a unos 400 metros.
El Onagro era una catapulta con una especie de honda colocada detrás. Lanzaba piedras de 50 kg. a unos 400 metros. Fue introducido a partir del siglo I d.c.
El escorpión era similar a una balista, pero disparaba dardos-flecha de unos 70 cm. a unos 300 metros de distancia. Estos dardos, de forma piramidal, podían atravesar los escudos, armaduras y a los hombres de parte a parte sin ningún problema. Era transportado sobre un carro tirado por mulas.
Cada legión tenía en dotación 10 balistas y 59 escorpiones. Es decir una balista por cohorte y un escorpión por centuria. Las tropas auxiliares no disponían de artillería.
